Un sistema distribuido es un sistema cuyos distintos componentes se encuentran en ordenadores independientes conectados en red. Estos componentes se comunican y trabajan juntos intercambiando mensajes entre sí. El estudio de estos sistemas se inscribe en el campo de la informática distribuida, una rama de las ciencias de la computación.
Para alcanzar un objetivo común, los componentes de un sistema distribuido interactúan entre sí. Sin embargo, estos sistemas se enfrentan a tres grandes retos: Mantener la concurrencia de los componentes, resolver el problema de la falta de un reloj global y hacer frente a los fallos de componentes independientes. A diferencia de los sistemas centralizados, el fallo de un solo componente en un sistema distribuido no provoca el fallo de todo el sistema. Los sistemas distribuidos adoptan diversas formas, como los sistemas basados en SOA, los juegos multijugador masivos en línea y las aplicaciones entre iguales.
Además de estudiar los sistemas distribuidos, la informática distribuida consiste en utilizar dichos sistemas para resolver problemas computacionales. En este proceso, un problema se divide en numerosas tareas, y cada tarea es resuelta por uno o varios ordenadores que se comunican entre sí mediante mensajería.